Cuando se va la luz, lo último que quieres es descubrir que tu generador no arranca el frigorífico, hace un ruido ensordecedor o se queda sin gasolina a las dos horas. Elegir bien no es solo cuestión de potencia: es cuestión de calcular, comparar y pensar en cómo lo vas a usar realmente.
Aquí tienes una guía clara y práctica para acertar a la primera.
1. Suma primero, compra después (el error más caro)
La mayoría de la gente se fija solo en los vatios del generador y se olvida de sumar lo que realmente va a conectar.
Haz esto:
- Anota la potencia de todos los aparatos que quieres usar al mismo tiempo.
- Añade un margen del 30 % (mejor aún del 40 % si tienes frigorífico, bomba de agua o aire acondicionado).
- Ten en cuenta el pico de arranque: los motores eléctricos pueden pedir 2-3 veces más potencia durante unos segundos.
Ejemplo rápido:
Frigorífico (150 W nominal + 600 W de arranque) + iluminación (200 W) + televisor (100 W) + cargadores (100 W) = aproximadamente 1.100 W de necesidad real. Un generador de 2.000-2.500 W ya te da margen cómodo.
2. Inverter o convencional: no son lo mismo
| Tipo de generador | Mejor para… | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Inverter | Casa, electrónica sensible (ordenadores, calderas, televisiones, routers) | Onda limpia, más silencioso, consume menos, más ligero | Suele ser más caro |
| Convencional | Obra, herramientas eléctricas, soldadores, bombas potentes | Más barato, mayor potencia a igual precio | Onda más “sucia”, más ruido, mayor consumo |
Regla práctica:
Si vas a conectar aparatos electrónicos o quieres usarlo de noche en una zona residencial → elige inverter.
Si lo necesitas principalmente para herramientas de obra → un convencional de buena marca suele bastar y te ahorra dinero.
3. Autonomía y ruido: lo que realmente nota el día a día
La potencia impresiona en el catálogo, pero lo que te importa cuando estás sin luz es:
- Cuántas horas dura con el depósito lleno.
- Cuánto ruido hace.
Qué mirar:
- Capacidad del depósito (litros) + consumo real a media carga.
- Nivel de ruido en dB a 7 metros.
- Menos de 65-68 dB → relativamente silencioso (aceptable de noche).
- 75-85 dB → molesto.
- Más de 90 dB → muy ruidoso (solo para obra o campo).
Un generador inverter de 2.000-3.000 W con depósito de 10-15 litros y 58-65 dB suele ser el punto dulce para uso doméstico.
4. Extra: 5 detalles que marcan la diferencia
- Arranque eléctrico + manual → mucho más cómodo cuando hay que usarlo de urgencia.
- Protección contra sobrecarga y bajo nivel de aceite → alarga la vida del motor.
- Tomas de corriente → mejor si tiene al menos una schuko y una de 16 A.
- Peso y ruedas → si lo vas a mover, un modelo con ruedas y asa hace la diferencia.
- Garantía y servicio técnico → en generadores, una buena marca con recambios disponibles vale más que el precio más bajo.
Resumen rápido para decidir
| Necesidad principal | Recomendación aproximada |
|---|---|
| Casa / electrónica | Inverter 2.000–3.500 W, < 65 dB |
| Casa + bomba / aire | Inverter o convencional 4.000–6.000 W |
| Obra / herramientas | Convencional 5.000–8.000 W |
| Camping / uso ocasional | Inverter pequeño (1.000–2.000 W) |
Consejo final: no compres “por si acaso” un generador enorme. Un equipo sobredimensionado consume más, pesa más, hace más ruido y cuesta más. Calcula bien, elige la tecnología adecuada y prioriza autonomía y silencio.
Con estos criterios elegirás un generador que realmente te saque de apuros… y que no te haga arrepentirte a la primera semana.




